¿Contribuyen los problemas personales a los problemas músculo-esqueléticos?Junto con los factores estrictamente inherentes al lugar de trabajo existen también factores de naturaleza personal que aumentan nuestro riesgo para el inicio de lesiones músculo-esqueléticas. Factores como el estado de salud, estilo de vida, postura y hábitos de trabajo pueden contribuir a la posibilidad de tener lesiones músculo-esqueléticas. Estas lesiones además de los factores de riesgo asociados con el lugar de trabajo están tratados en las respuestas OSH de ergonomía de oficina ¿Major Work-Related Factors (factores relacionados, trabajo principal).
A pesar de que la evidencia no es contundente, existe un acuerdo general entre los investigadores de que las personas con condiciones médicas son más aptas a tener lesiones músculo-esqueléticas. Ejemplos de éstas condiciones incluyen articulaciones hipermóviles, artritis, diabetes o enfermedad de la tiroides. Un acondicionamiento físico deficiente y la obesidad también hacen que las personas sean más susceptibles de lesiones músculo-esqueléticas.
Contrario a la creencia popular, en vez de aliviar el estrés, el fumado excesivo y el consumo de cafeína y alcohol realmente aumentan la posibilidad de lesiones.
Los individuos no tienen control sobre todas éstas condiciones. Sin embargo, si entienden el significado de estos factores varios, les puede ayudar a reconocer como se relacionan con los riesgos en las actividades de trabajo. Tomar en cuenta ésta información puede eventualmente ayudarles a permanecer libres de lesiones.
¿Los hábitos de trabajo individual afectan la salud?Las posiciones corporales que se tienen cuando se está digitando y los estilos de digitado individual son tan significativos en la causa de (lesiones por movimientos repetitivos) que su impacto no puede ser sobreenfatizado. Algunos expertos consideran que pesan más que otros factores.
¿Cómo pueden los hábitos deficientes al sentarse minimizar la salud?El estar desgarbado cuando se está sentado con la espalda torcida contra el respaldar de la silla comprime la columna y puede llevar a dolor de la parte baja de la columna. También coloca la cabeza en una posición desbalanceada, contribuyendo a problemas de cuello y hombros. Adicionalmente, una posición sentada encorvada hace que el trabajador descanse las muñecas en un lado del escritorio en una posición dorsiflex (ejemplo, manos dobladas hacia arriba o hacia atrás de la muñeca). Este es uno de las cosas más importantes que no se deben hacer en prevención RMI.
¿Cómo es que los estilos de digitado contribuyen a provocar lesiones músculo-esqueléticas?Existen muchas técnicas de digitado deficientes, incluso entre digitadores capacitados y altamente diestros. Golpear las teclas más fuerte de los necesario puede provocar entumecimiento de las puntas de los dedos y dolor en las articulaciones de los dedos. Presionar las teclas en vez de tocarlas tuerce los tendones de los dedos, manos y antebrazos. Picotear las teclas en vez de tocarlas ligeramente usualmente requiere que se levanten los dedos restantes y el pulgar. Con el tiempo, estos movimientos repetitivos pueden llevar a tendinitis del antebrazo y enfermedad de Quervain.
Cualquier postura de digitado con los brazos innecesariamente alejados del cuerpo pone mucha tensión en los hombros y cuello y hace el digitado más agotador (forzado) de lo necesario. Ejemplos son el digitado con los brazos extendidos hacia delante o a los lados o con los hombros encogidos.
Además de la naturaleza repetitiva del digitado, la fuerza utilizada es otro factor de riesgo que contribuye a la ocurrencia de RMI: entre más grande sea el esfuerzo, mayor es el riesgo para RMI.